Mis queridos niños, no se permitan estar deprimidos, sin ánimo y con la tristeza de un corazón contraído. La depresión disminuye la actividad de sus cuerpos inferiores, los desconecta parcialmente de la Divina Presencia - rompan esta estructura: Romper, romper, romper.
La depresión es una tristeza falsa; debe eliminarse desde el principio, ya que va tomando más intensidad y entonces, el miedo, la angustia, la ansiedad, la culpa, la pérdida, la frustración o el desmerecimiento, los sabotean y harán que la sensación de depresión sea cada vez más intensa. Necesitan romper las estructuras de la intensidad - destrozarlas, deshacerse de ellas - romperlas con la luz, con la energía de la luz, con el amor de la luz, con el amor por ustedes mismos.